La diferencia principal es que “hispano” se relaciona con el idioma español, mientras que “latino” se relaciona con América Latina. Por eso, una persona de España puede ser hispana, pero no latina; y una persona de Brasil puede ser latina, pero no hispana. En Estados Unidos, sin embargo, muchas personas usan ambos términos de manera intercambiable. La elección correcta depende de la identidad, el origen familiar y la preferencia de cada persona.